“Si el médico conoce los mecanismos por los que se produce, puede reducir el riesgo de ser agredido”

El COMCADIZ organiza los próximos 9 y 10 de octubre en la sede del Campo de Gibraltar la actividad "Control de Paciente Agitado y/o Agresivo", dirigida por la empresa Emergency Staff. Su director, Andrés García Córdoba, explica los contenidos de esta iniciativa docente y su oportunidad, en un momento en que las agresiones a profesionales de la salud alcanzan magnitud de epidemia. Esta acción formativa llega a Algeciras tras la excelente acogida que tuvo la primera edición celebrada en Cádiz.

  • ¿Qué pautas ayudan al profesional a detectar una potencial agresión? En esta fase previa al episodio violento, ¿cuál sería la actitud más conveniente que debe adoptar el médico?

Como bien describes, es muy importante la detección de la pre-agresión, ya que eso se traduce en tiempo de reacción y por lo tanto minimiza los riesgos/daños. Para ello es esencial la "lectura" sinergológica o de comunicación no verbal. La actitud del profesional debe centrarse en los dos pilares iniciales de nuestro procedimiento de intervención: A (autoprotección o medidas anticipatorias personales y del entorno laboral), C (control verbal/no verbal) 

  • Si las actuaciones para adelantarse a la agresión no resultan efectivas, ¿qué debe hacer el médico para gestionar la agresión en defensa de su integridad?

El profesional debe conocer su entorno de trabajo mediante una anticipación cognitiva que le permita repeler la agresión (jamás entrará en el enfrentamiento), debe haber hecho previamente la búsqueda de la vía de escape y solicitud de ayuda/apoyo. En nuestra formación utilizamos técnicas y tácticas instintivas, realizables por cualquier persona aunque no entrene. Además deben ser compatibles con la habilidades motoras en esa situación de riesgo y miedo, ya que utilizar técnicas de palanca o estrangulamientos no serán realizables aparte de peligrosas y por supuesto no serán COP (congruentes, oportunas y proporcionales).

  • ¿No tiene el médico muchas veces el entorno en contra (ausencia de dispositivos de disuasión en el centro, elevada carga asistencial…) para evitar la agresión?

Hay causas extrínsecas difíciles de controlar y modificar (masificación de los centros, listas de espera...). Pero hay otras más sencillas, denominadas intrínsecas, que aplicadas disminuyen ese riesgo, como por ejemplo la redirección verbal de situaciones hostiles, el autocontrol, el equilibrio emocional y el conocimiento de los mecanismos de la agresión y curva de la ira.

  • En la provincia de Cádiz, se vienen registrando y denunciando un número elevado de casos de agresión. ¿Qué medidas, además de la formación, actuarían en favor de que el médico esté y se sienta protegido?

Está claro que la mejor herramienta que debe poseer el profesional es el conocimiento y la formación; pero en apoyo a esto no debe olvidarse la concienciación ciudadana. 
Paralelamente se pueden utilizar como medida complementaria, y nunca de forma única ya que generan una falsa sensación de seguridad que en ocasiones puede llegar a empeorar las cosas, los denominados "botones antipático".

  • La violencia, también contra los profesionales de la salud, tiene una dimensión que implica y compromete a toda la sociedad. ¿De qué manera debe abordarse una verdadera sensibilización social para que sea eficaz?

Mediante campañas de sensibilización, con denuncia y apoyo ante las situaciones de violencia hacia los profesionales de la salud. 

 

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