Saludo del Presidente

El Código de Deontología Médica, por el que los profesionales de la Medicina reafirmamos nuestro compromiso con la sociedad y que es de obligado cumplimiento, dedica el capítulo más extenso de su articulado a las relaciones del médico con sus pacientes. 

En ese capítulo III y a lo largo de trece artículos, se consagran principios tan apegados a nuestra práctica profesional y al mismo tiempo tan esenciales como la confianza mutua, la información necesaria sobre el proceso asistencial o la libertad de decisión, todas ellas presididas por la responsabilidad ética del médico.

La efectiva protección de los derechos de los pacientes  se cumple en la medida en que se defienden los intereses profesionales del médico. Y viceversa. Así, cuando observamos la práctica médica como profesión al servicio de la sociedad e invocamos que nuestra principal lealtad es hacia el paciente y su salud estamos articulando el mismo lenguaje que rige para reclamar el derecho que asiste al médico, desde la libertad de prescripción hasta la objeción de conciencia o la posibilidad de contar con los medios y los recursos  exigibles para una buena asistencia. 

Nada hay más compatible que los derechos del paciente y los del médico. Reclamar estos derechos es reivindicar el carácter único de la relación que les une y, al mismo tiempo, proclamar el valor del bien que para la sociedad tiene la asistencia sanitaria y la necesidad de velar por quienes la prestan y quienes la reciben.

Juan Antonio Repetto López
Presidente del Excmo. Colegio de Médicos de la provincia de Cádiz